martes, 24 de diciembre de 2013

Economía Política de Venezuela (parte 3)


 ¡Joven, Empínate!
"La juventud ha de ir a lo que nace, a crear, a levantar a los
pueblos vírgenes, y no estarse pegada a las faldas de la ciudad
como niñotes que no quieren dejarle a la madre el seno."  José Martí.



La burguesía compradora, parasita y especuladora intenta llevarnos a un debate estéril donde se encubran las verdaderas contradicciones de clase, expresadas por el oprobioso régimen económico que la sostiene;  en este afán tratan de reducir las medidas económicas a un simple abaratamiento de electrodomésticos, dejando por fuera del debate que estas medidas son el preludio al desenmascaramiento de la opresión económica que el imperialismo ejerce sobre los países en vías de desarrollo, donde la burguesía reaccionaria se encuentra indisolublemente unida por miles de lazos actuando como agente de los intereses del imperialismo. Ésta burguesía saprofita defiende la administración pública expresada en los llamados poderes públicos cerrándole el paso al poder popular, simplemente porque es allí donde su enquistada burocracia juega un papel preponderante a la hora de sostener dichos privilegios económicos, se siente segura al hablar de poderes públicos, por esta razón siempre han estado de acuerdo en concebir una revolución en la llamada administración pública, para engrasar la aparatosa maquinaria burocrática que ella representa,   este asunto en nuestro país es un suceso histórico expresado y avizorado por nuestro gran Simón Rodríguez cuando señalo. “La guerra de independencia no ha tocado su fin (…) La América Española pedía dos revoluciones a un tiempo: la Pública y la Económica: Las dificultades que presentaba la primera eran grandes – el general Bolívar las ha vencido, ha enseñado o excitado a otros a vencerlas: los obstáculos que oponen las preocupaciones a la segunda, son enormes (…)”1. Esta frase representa los antecedentes históricos de nuestros problemas económicos y al mismo tiempo expresa hacia qué dirección se movía la oligarquía criolla, que llego a convertirse en el principal obstáculo del libertador a la hora de desarrollar las fuerzas productivas de nuestra América a través de un sistema basado en la igualdad social.

De allí que el principal obstáculo que tiene por delante la guerra económica es romper con los privilegios económicos de la burguesía, acabando con la coalición existente entre la llamada administración pública y ésta; se debe romper todos los vínculos que unen a la burguesía parasitaria al aparato productivo, erradicándola de la injerencia directa e indirecta en la economía del país, las medidas tomadas por nuestro presidente en nombre de la revolución bolivariana aún siendo efectistas se mantienen dentro de la lógica capitalista, pues buscan regular la máxima ganancia olvidando que ésta es el cauce natural de la economía capitalista.   De mantenernos en esta lógica este ciclo vicioso de la especulación se repetirá en forma cíclica acrecentándose a saltos acelerados. “Pero el obstáculo con que se tropieza es  precisamente el miedo de atentar contra los privilegios de la burguesía y de romper la "coalición" establecida con ella; pues, sin medidas verdaderamente revolucionarias, sin la más seria coerción, los capitalistas no se someterán a ningún control, no descubrirán sus presupuestos ni pondrán sus reservas de papel moneda "bajo el control" del Estado democrático”2.

En este sentido se puede establecerse un impuesto de utilidades con tasas progresivas y muy elevadas para los grandes y muy grandes ingresos, impulsar de manera decisiva la total nacionalización de  los bancos, suprimiendo el secreto comercial, castigando con la confiscación de los bienes la ocultación de los ingresos, etc. Estas medidas mínimas pueden llevarnos a cruzar la puerta del socialismo  ubicándonos en el punto del no retorno que tanto señalo el comandante supremo Hugo Chávez en el programa de la Patria, por esta razón el asunto medular de la revolución bolivariana es llevar hasta las últimas consecuencias una verdadera ofensiva económica contra los actores nefastos de la crisis en curso, mantenernos a la defensiva constituiría un garrafal error, la democracia bolivariana está en peligro ante este trance histórico; “El problema se reduce siempre a lo mismo: el dominio de la burguesía es incompatible con una democracia verdadera, auténticamente revolucionaria. En el siglo XX, en un país capitalista, es imposible ser demócrata revolucionario si se teme marchar hacia el socialismo”3. La democracia en el capitalismo es una ilusión pues su contradicción fundamental es el carácter social de la producción y el carácter individual con que los capitalistas se apropian de la riqueza generada por esa ésta.


1.   Simón Rodríguez: Obras Completas, Caracas, reedición bajo los auspicios de la Presidencia de la República, 2001, t. 2, pp. 204 y 206.
2.   V.I. ULIANOV. LENIN. La bancarrota financiera y las medidas para Combatirla.
3.   V.I. ULIANOV. LENIN. La bancarrota financiera y las medidas para Combatirla.


batallonsinnombreacarigua@gmail.com
@PSUVBSN
Escrito Por: El Colectivo.
Equipo de Redacción: Olga Espinoza, Alexander Escobar, Willi Jiménez, Mónica Barahona, Jorge Bonilla, Dulce Camacaro, Sonia Camacaro, Martin Giménez, Simón Alí Bonilla, Daniel Segovia, Edgar Castro, Miguel Balustren, Miguel González, Anyelo Cruces, Eliezer Mora.

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